El papa León XIV fue operado en Roma de un adenocarcinoma pulmonar de tres milímetros. Especialistas detallan las características de este tumor, las chances de curación y los estudios patológicos que definirán si requiere terapias complementarias.
El papa León XIV fue diagnosticado con un adenocarcinoma pulmonar tras ser intervenido quirúrgicamente en el Policlínico Gemelli de Roma, donde médicos especialistas le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho para remover un nódulo maligno de tres milímetros detectado en etapa temprana.
Es el tipo más común de cáncer de pulmón de células no pequeñas y se origina en las células glandulares periféricas que recubren los alvéolos pulmonares.
De acuerdo con el doctor Claudio Martín, jefe de Oncología Torácica del Instituto Alexander Fleming (IAF), esta variante representa cerca del 70% de los diagnósticos oncológicos de pulmón. Si bien el tabaquismo constituye el factor de riesgo primordial, el especialista precisó que suele desarrollarse con frecuencia en personas que nunca fumaron.
Por su localización periférica, en etapas iniciales suele resultar asintomático y detectarse de manera incidental. En fases más avanzadas, entidades médicas como Mayo Clinic señalan señales de alerta comunes:
Síntomas respiratorios: tos persistente, falta de aire y ronquera.
Dolores torácicos: opresión o dolor focalizado en la zona del pecho.
Indicadores generales: pérdida involuntaria de peso y fatiga prolongada.
El pronóstico depende del tamaño de la lesión, el análisis del tejido patológico y la ausencia de células malignas en los ganglios linfáticos del mediastino.
Los parámetros clínicos analizados por especialistas marcan pautas claras de sobrevida y seguimiento:
Tumores menores a un centímetro: sin compromiso ganglionar, la probabilidad de curación alcanza cerca del 92%.
Nódulos de dos a tres centímetros: las tasas de sobrevida rondan entre el 77% y el 79% si no hay afectación de ganglios.
Lesiones mayores a cuatro centímetros: exigen tratamientos postoperatorios complementarios como quimioterapia, inmunoterapia o terapias dirigidas.
La neumonóloga Ana María Putruele, exjefa de Neumonología del Hospital de Clínicas (UBA), subrayó que una lesión de tres milímetros circunscripta presenta un pronóstico sumamente favorable y que, de confirmarse que los ganglios están limpios, no requeriría tratamiento oncológico posterior.
El equipo quirúrgico practicó una lobectomía videoasistida mediante incisiones mínimas para extirpar el lóbulo afectado con apoyo de microcámaras.
La operación duró cerca de 90 minutos y estuvo encabezada por el cirujano torácico Stefano Margaritora. La extracción del lóbulo inferior derecho permitió a los patólogos tomar muestras del mediastino para la biopsia definitiva, cuyo resultado determinará la continuidad del viaje pastoral de León XIV por Argentina, Uruguay y Perú previsto para noviembre.