El Sumo Pontífice despegó de Roma para recorrer 30.000 kilómetros a través de tres países. Mantendrá reuniones bilaterales con Yamandú Orsi, Javier Milei y Keiko Fujimori, con un fuerte mensaje contra la exclusión social y el poder tecnológico concentrado.
El papa León XIV despegó este viernes desde Roma con destino a Montevideo para iniciar su primera gira pastoral por América Latina, un histórico periplo de casi 30.000 kilómetros que abarcará diez ciudades repartidas entre Uruguay, Argentina y Perú. Plenamente recuperado de una reciente y exitosa intervención quirúrgica por un cuadro oncológico, el Santo Padre pondrá a prueba su destreza diplomática y su impronta doctrinal al desembarcar en tres naciones atravesadas por realidades políticas e ideológicas marcadamente dispares, en las que ratificará su compromiso irrestricto con los sectores vulnerables y la búsqueda de un orden socioeconómico global orientado a cerrar las asimetrías estructurales.
La agenda diplomática pondrá en juego distintos registros de interlocución para el obispo de Roma. En suelo uruguayo será recibido por el mandatario izquierdista Yamandú Orsi en el Estado de mayor tradición laica de la región; luego volará hacia la Argentina para mantener una audiencia de Estado con Javier Milei, en una escala marcada por el tributo a la memoria de Francisco y las discrepancias conceptuales sobre los límites regulatorios a la economía y a los desarrollos tecnológicos; y finalmente concluirá su itinerario en Perú, su espacio de pertenencia afectiva y formativa, donde concretará un encuentro bilateral con Keiko Fujimori.
Durante las reuniones bilaterales y sus intervenciones públicas, el pontífice desplegará los conceptos medulares de su magisterio social. En su texto Dilexi Te, León XIV postuló que la condición de los postergados representa un grito que interpela a los sistemas políticos y económicos, advirtiendo sobre la proliferación de múltiples dimensiones de la precariedad: “Existen muchas formas de pobreza: aquella de los que no tienen sustento material, la del marginado social sin voz para su dignidad, la fragilidad moral y espiritual, y la de quienes carecen de derechos, espacio y libertad”, consignó el líder religioso.
En simultáneo, el Papa fijará una postura de reserva moral frente al impacto de la inteligencia artificial, sintetizada en su encíclica Magnifica Humanitas. En el documento doctrinario, León XIV advierte sobre el riesgo teleológico derivado de la hegemonía digital en manos de conglomerados transnacionales privados: “Cuando un poder de tal magnitud se concentra en pocas manos, tiende a hacerse opaco y a eludir el control público, y crece el riesgo de un desarrollo distorsionado que provoca nuevas dependencias, exclusiones, manipulaciones y desigualdades”, sostiene el texto pontificio en abierto debate con visiones desreguladoras.
La travesía contempla también un fuerte contenido pastoral y de reparación humana, dado que el Papa tiene previsto recibir a víctimas de abusos sexuales eclesiásticos, recorrer centros comunitarios para repudiar la denominada cultura del descarte y presidir masivas celebraciones litúrgicas.
El cronograma oficial en la capital uruguaya comenzará este viernes por la tarde, cuando la aeronave papal aterrice en el aeropuerto internacional de Carrasco para dar inicio al trayecto en Papamóvil hacia la Plaza Independencia, escenario de su primera aproximación con los fieles en territorio oriental. Posteriormente, León XIV mantendrá una reunión formal con la dirigencia política, dialogará en privado con el presidente Orsi y recibirá las llaves de la ciudad en el Cabildo de Montevideo, culminando la jornada a las 19:00 con una homilía ante obispos, sacerdotes, religiosos y seminaristas en la Catedral Metropolitana.