El índice oficial avanzó apenas 0,1% en agosto y no logró compensar el derrumbe de julio. Ante el riesgo inminente de recesión técnica, las consultoras privadas ajustaron a la baja sus pronósticos de crecimiento para 2026.
El desempeño de la actividad productiva volvió a encender las alarmas en el mercado financiero. De acuerdo con las cifras oficiales del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondientes a agosto, el nivel general registró una tenue variación positiva de apenas 0,1% mensual, una cifra que quedó sumamente desfasada respecto de las expectativas privadas —que auguraban un repunte superior al 1%— y que resultó insuficiente para amortiguar el desplome del 2,8% computado en julio.
Este magro rebote ubicó a la economía local al borde de una recesión técnica, dado que el producto requeriría una expansión no menor al 8,5% durante septiembre para evitar que el tercer trimestre culmine en terreno contractivo. Frente a esta coyuntura, las principales firmas de análisis macroeconómico de la city corrigieron sus estimaciones anuales de crecimiento, alejándose con fuerza de las metas proyectadas por el Palacio de Hacienda.
El consenso de los relevamientos privados ajustó su techo de expansión anual hacia la zona del 1% para todo 2026, contrastando abiertamente con la pauta del 3% anual contemplada en el proyecto de Presupuesto 2027:
LGC: Redujo su expectativa desde el 1,5% previo a un rango del 1%, advirtiendo que para alcanzar la meta del Ejecutivo se requeriría un salto de 3,7% mensual en el último cuatrimestre.
Equilibra: Su director macroeconómico, Lorenzo Sigaut Gravina, recortó la previsión de 1,3% a 1% con sesgo a la baja, tras calificar el 0,1% de agosto como una recuperación nula. Además, disminuyó la proyección para 2027 del 1,8% al 1,7%.
Analytica: Ratificó un escenario de bajo dinamismo anual, con un crecimiento más cercano al 1% que al 1,5%.
ACM: Mantuvo su proyección base en 1,5% —en línea con el Relevamiento de Expectativas de Mercado—, aunque remarcó que para lograr esa meta la actividad debería avanzar al 2% promedio mensual hasta fin de año, frente a un cuatrimestre mayo-agosto que promedió un avance interanual de apenas 0,2%.
Los indicadores adelantados no sugieren un punto de inflexión inmediato para el cierre del período julio-septiembre. Según un informe de Max Capital, apenas 9 de las 19 mediciones de alta frecuencia registraron variaciones mensuales favorables de cara al noveno mes del año.
Bajo esas premisas, el bróker financiero anticipó una suba mensual de apenas 0,3% en septiembre, lo que consolidaría una contracción trimestral del Producto Bruto Interno del 2,7%, confirmando la persistencia del enfriamiento económico.