Intensas precipitaciones de hasta 50 milímetros colapsaron desagües, dañaron más de 160 edificios escolares y provocaron anegamientos en el llano. La OMM advirtió que el fenómeno podría alcanzar anomalías térmicas históricas.
El rigor del fenómeno meteorológico conocido como El Niño profundizó su impacto sobre el territorio de Mendoza, confirmando las previsiones técnicas sobre un ciclo caracterizado por anomalías extremas. Tras un invierno con nevadas extraordinarias en alta montaña —que acumularon hasta cuatro metros y paralizaron el Paso Internacional Cristo Redentor por más de un mes—, el frente de mal tiempo se trasladó al llano con precipitaciones de hasta 50 milímetros en intervalos breves, desbordando los sistemas de escurrimiento de una geografía tradicionalmente árida.
La intensidad de las tormentas provocó un severo colapso en la infraestructura urbana de varios departamentos, con arterias viales inundadas, desprendimiento de carpetas asfálticas y proliferación de baches profundos. A estos inconvenientes se sumaron anegamientos en propiedades privadas, derrumbes de ramas y caídas masivas de árboles como consecuencia directa de la saturación y pérdida de firmeza de los suelos.
La afectación del temporal sobre los servicios esenciales obligó a disponer la emergencia edilicia escolar. En un lapso de 72 horas, cuadrillas técnicas y cuadrillas de asistencia debieron intervenir de urgencia en más de 160 establecimientos educativos por problemas de filtraciones en techos, patios bajo agua y fallas en las conexiones eléctricas. Frente a estos deterioros, las autoridades resolvieron aplicar la modalidad virtual en las aulas o sectores comprometidos.
La persistencia de la inestabilidad abrió además un manto de incertidumbre sobre los preparativos de la temporada vendimial. Si bien el cronograma departamental prevé su apertura en San Carlos durante noviembre, la agenda formal permanece sujeta a revisión ante pronósticos de temporales más duros en diciembre. Para la Fiesta Nacional de la Vendimia, fijada para el 6 y 7 de marzo en el Teatro Griego Frank Romero Day, desde la cartera de Cultura admitieron que las fechas se mantienen condicionadas a la evolución meteorológica.
Desde la sede de Naciones Unidas en Ginebra, la secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la científica argentina Celeste Saulo, remarcó junto al jefe de asuntos humanitarios, Tom Fletcher, que el actual ciclo podría transformarse en un evento sin precedentes históricos en los registros de monitoreo planetario.
Los modelos de la OMM anticipan una anomalía térmica en la superficie del océano Pacífico tropical de hasta 3,8 grados por encima de la media entre noviembre y enero, una marca jamás registrada que superará los picos observados en eventos severos del pasado y cuyos coletazos climáticos se extenderán durante gran parte de 2027.