El crudo Brent alcanzó niveles récord en seis meses ante ataques a refinerías clave y temores de desabastecimiento. La escalada arrastra a la baja las bolsas de Europa y Wall Street, y pone en alerta los surtidores argentinos.
La agudización de las hostilidades bélicas en Medio Oriente volvió a sacudir el tablero energético mundial. En las operaciones de este viernes, el barril de crudo Brent trepó un 1,1% hasta ubicarse en torno a los 114,60 dólares, marcando su cotización más elevada del último semestre, mientras que el intermedio de Texas (WTI) avanzó un 1,5% para rebasar la barrera de los 102 dólares.
El detonante inmediato del rally alcista fue la evacuación preventiva de un complejo refinador estratégico en la cuenca del golfo Pérsico luego de recientes ofensivas atribuidas a milicias hutíes. La amenaza latente sobre las rutas de navegación y el eventual corte en la cadena de suministros reavivaron el temor a un estrangulamiento de la oferta global de hidrocarburos.
El encarecimiento abrupto de la energía añade presión sobre los índices de precios internacionales justo antes del cónclave de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos, donde los analistas temen que las presiones inflacionarias condicionen el rumbo de las tasas de interés.
En el plano local, el salto del Brent —precio testigo para la industria hidrocarburífera argentina— introduce renovadas tensiones sobre el esquema de costos del gasoil y las naftas. Si bien las compañías y las autoridades han sostenido una política de desacople gradual frente a los vaivenes externos, la magnitud de la suba pone a prueba la estabilidad de las tarifas en las estaciones de servicio.
La incertidumbre energética contagió de inmediato a las principales plazas financieras, que reaccionaron con un marcado sesgo defensivo. Los parqués del continente europeo operaron de manera sincronizada en terreno negativo, con caídas en el DAX de Fráncfort, el CAC 40 de París y el FTSE de Londres.
La misma tónica cautelosa se trasladó a Nueva York, donde los contratos a futuro de referencias clave como el S&P 500 y el Dow Jones operaron con bajas moderadas frente al nuevo frente de volatilidad macroeconómica.