La PSA frenó un avión privado en Puerto Iguazú tras versiones que ubicaban al excandidato brasileño entre los pasajeros rumbo a Norteamérica. La Dirección de Migraciones no tiene registro de su ingreso y la Justicia de Brasil le retuvo el pasaporte.
Un operativo de seguridad en la provincia de Misiones encendió las alertas internacionales tras detectarse sospechas sobre un presunto intento de fuga de Flávio Bolsonaro a través del territorio argentino. Efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) retuvieron en la pista del aeropuerto internacional de Puerto Iguazú un avión privado de la empresa Baires Fly, luego de que las autoridades aeronáuticas cancelaran el plan de vuelo con destino a los Estados Unidos ante la presunción de que el excandidato presidencial del Partido Liberal integraba la comitiva que abordaría la aeronave.
La máquina aérea había arribado en horas de la madrugada procedente de la Ciudad de Buenos Aires y quedó bajo estricta custodia de las fuerzas federales junto a su tripulación, conformada por dos pilotos y una azafata. Paralelamente, la Dirección Nacional de Migraciones confirmó que no existen registros formales sobre el ingreso legal del dirigente brasileño al país, mientras que la Policía Federal de Brasil reforzó la vigilancia en los pasos fronterizos de la región de la Triple Frontera para determinar si el senador abandonó de manera clandestina el suelo brasileño.
La situación del legislador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro se agravó drásticamente tras la derrota en el balotaje presidencial. El magistrado del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, le impuso una orden de prohibición de salida del país y la retención obligatoria de sus pasaportes, notificación que le fue entregada por agentes federales al retirarse del domicilio de su padre en Brasilia. La medida restrictiva se fundamentó en el riesgo de fuga tras declaraciones públicas de su entorno familiar que insinuaban una salida de Brasil en caso de un resultado electoral adverso.
Pese a que el coordinador de su campaña, el senador Rogério Marinho, desmintió categóricamente cualquier intento de escape al exterior, la resolución judicial brasileña forma parte de un expediente que investiga maniobras de lavado de activos vinculadas al abogado Willer Tomaz, allegado al clan Bolsonaro, a quien el máximo tribunal le aplicó el bloqueo preventivo de 6.000 millones de reales junto con el levantamiento del secreto bancario y fiscal.
Las restricciones procesales sobre Flávio Bolsonaro se suman a otro frente judicial abierto en el máximo tribunal de justicia del vecino país. La causa investiga la presunta financiación ilegal de la película biográfica “Dark Horse”, producción audiovisual centrada en la figura política de su padre, quien actualmente cumple prisión domiciliaria en el marco de su condena por intento de golpe de Estado.
El dirigente calificó las medidas cautelares como una persecución de tinte político tras el cierre del proceso electoral; sin embargo, el accionar judicial limita por completo sus desplazamientos internacionales. Entretanto, las autoridades de seguridad argentinas y brasileñas mantienen canales de cooperación en tiempo real para clarificar las identidades de los cuatro pasajeros que figuraban en el itinerario de vuelo bloqueado en Iguazú y descartar cualquier infracción a las órdenes de arraigo emitidas en Brasilia.