El mandatario estadounidense propuso al titular de la UFC como vocero oficial e invitó a reconocidos exponentes de las artes marciales mixtas a incorporarse a su equipo para confrontar a la oposición.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, formalizó una propuesta para incorporar al gabinete al titular de la Ultimate Fighting Championship (UFC), Dana White, a quien le ofreció asumir la secretaría de prensa de la Casa Blanca. Al calificar al dirigente de artes marciales mixtas como un luchador feroz y pronosticar que su labor como portavoz resultaría inigualable, el mandatario apeló a una súplica directa para conseguir su aprobación: “Dana, por favor, acepta el puesto”.
En su planteo, Trump solicitó además que White conforme su equipo de colaboradores con destacadas figuras del octágono, entre quienes mencionó a Islam Makhachev, Khabib Nurmagomedov, Justin Gaethje, Daniel Cormier, Amanda Nunes y Kayla Harrison. Aunque reconoció que varios de los atletas convocados no poseen la ciudadanía estadounidense, el jefe de Estado argumentó que se trata de incorporaciones necesarias para “defendernos de la izquierda lunática”.
La carrera corporativa de White dio un salto cuando, desempeñándose como representante, detectó que la firma Semaphore Entertainment Group buscaba desprenderse de la UFC. Frente a esa oportunidad, contactó a su amigo de la infancia Lorenzo Fertitta, quien junto a su hermano mayor, Frank Fertitta, adquirió la compañía deportiva un mes después y lo designó como presidente al frente del negocio.
A través de la sociedad Zuffa, LLC, creada para gestionar la marca deportiva, White retuvo una participación cercana al 9%. El crecimiento de la empresa culminó en julio de 2016 con la venta de la organización al conglomerado WME-IMG por 4.000 millones de dólares, acuerdo que garantizó su permanencia como máxima autoridad ejecutiva de la promotora.
La exposición pública del empresario también quedó marcada por un altercado físico con su esposa, Anne White, con quien lleva 26 años de matrimonio. El episodio ocurrió en el sector VIP del club nocturno El Squid Roe, ubicado en Cabo San Lucas, México, instantes después de recibir el año 2023.
De acuerdo con testimonios y registros difundidos por TMZ Sports, la discusión escaló rápidamente bajo un elevado consumo de alcohol cuando White le dijo algo a su mujer en la pista de baile, ella le propinó una cachetada y él le respondió con un golpe en el rostro antes de la intervención de sus acompañantes. Tras la viralización de las imágenes, ambos involucrados reconocieron que la situación se desbordó por la ingesta alcohólica, expresaron su arrepentimiento y señalaron que ofrecieron disculpas recíprocas en el ámbito familiar.