A través de sus redes sociales, la expresidenta ironizó en inglés tras la victoria demócrata en el Congreso estadounidense. Había vaticinado el desenlace en The Washington Post al cuestionar el respaldo republicano a Javier Milei.
Con un mensaje cargado de ironía política y apelando a una chicana en inglés, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner celebró la derrota del Partido Republicano y de Donald Trump en las elecciones legislativas de medio término de Estados Unidos al publicar en sus redes sociales: “¡Beautiful morning!”. La exmandataria adaptó así al idioma anglosajón la célebre frase popularizada por el actor Guillermo Francella, reivindicando los pronósticos que había formulado días atrás respecto a la pérdida del control parlamentario por parte de la fuerza oficialista en Washington.
Beautiful morning!!!
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) November 4, 2026
La exjefa de Estado, quien cumple prisión domiciliaria en su departamento del barrio porteño de Constitución tras la condena a seis años de prisión dictada en la causa Vialidad, había anticipado este escenario electoral durante una reciente entrevista concedida al periódico estadounidense The Washington Post. En aquella oportunidad, sostuvo de manera crítica: “Paradójicamente, el hombre que ha hecho todo lo posible para ayudar a los gobiernos de derecha a ganar en América Latina perderá las elecciones en su propio país”.
En sus declaraciones previas y en los fundamentos de su mensaje, Fernández de Kirchner apuntó contra la estrecha alianza ideológica y financiera que la administración republicana tejió con el gobierno de Javier Milei. En particular, la dirigente remarcó el rol protagónico que desempeñó el auxilio financiero extraordinario otorgado por Estados Unidos a la Argentina a lo largo de 2025, una asistencia que desde el peronismo calificaron como determinante para apuntalar el plan libertario antes de los comicios parlamentarios locales de aquel año.
El pronunciamiento de la exmandataria se sumó al fuerte impacto político y diplomático que generó el triunfo del Partido Demócrata en ambas cámaras legislativas en el tablero internacional, en momentos en que la Casa Rosada sigue de cerca el nuevo equilibrio de poder en el Capitolio y calibra la continuidad de los acuerdos estratégicos con la administración de Trump.