La senadora de La Libertad Avanza remarcó que la voluntad popular debe respetarse, marcando distancia de la postura de la Casa Rosada. En paralelo, repudió las restricciones del Supremo Tribunal Federal contra el dirigente del Partido Liberal.
En medio del hermetismo de la Casa Rosada y la conmoción regional por la salida clandestina de Flávio Bolsonaro, la senadora nacional por La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, reconoció formalmente la victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje presidencial de Brasil. La legisladora remarcó la necesidad institucional de convalidar el pronunciamiento ciudadano en las urnas más allá de las afinidades ideológicas, configurando un evidente gesto de diferenciación política frente al presidente Javier Milei, quien aún no felicitó a su homólogo brasileño ni admitió el desenlace oficial de los comicios.
La postura expresada por la referente libertaria cobra relevancia en momentos en que el balotaje arrojó el 51,79% de los votos para Lula frente al 48,21% de Bolsonaro, a quien el mandatario argentino había respaldado explícitamente durante la campaña tras participar en actos en San Pablo y calificar de "corrupto" y "presidiario" al líder del Partido de los Trabajadores. Aunque Brasil se mantiene como el principal socio comercial de la Argentina, los vínculos bilaterales transitan su etapa de mayor rispidez diplomática luego del retiro temporal del embajador brasileño en Buenos Aires.
Pese a admitir el triunfo del oficialismo de centroizquierda en el país vecino, Patricia Bullrich rechazó de plano las medidas cautelares dictadas contra Flávio Bolsonaro, denunciando una presunta instrumentalización de los tribunales con fines de disciplinamiento partidario. La senadora advirtió sobre los riesgos institucionales que implica apelar a la vía procesal para inhabilitar u hostigar a figuras de la oposición en el escenario latinoamericano.
Las resoluciones dictadas por el Supremo Tribunal Federal (STF) contra el senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro incluían la prohibición expresa de salir de Brasil y la obligación de entregar sus pasaportes, en el marco de una pesquisa por presunto lavado de activos y evasión fiscal. Ante el incumplimiento de la orden, la Policía Federal procedió a anular sus credenciales diplomáticas mientras el excandidato denunciaba una maniobra de intimidación estatal.
El escenario de confrontación entre ambas naciones se complejizó luego de que el legislador brasileño eludiera las restricciones locales ingresando por tierra a territorio argentino el pasado martes a las 22:50 a través del Puente Internacional Tancredo Neves, acompañado por su esposa y sus dos hijas. Al respecto, la Dirección Nacional de Migraciones confirmó que el grupo familiar exhibió documentos vigentes y no registraba impedimentos de captura en el sistema informático al momento del control.
Posteriormente, a las 23:30, la comitiva abordó un avión privado de la compañía Baires Fly S.A. en el Aeropuerto de Puerto Iguazú con un plan de vuelo declarado hacia Guayaquil, Ecuador, completando una escala técnica antes de aterrizar en Miami, Estados Unidos. El desenlace profundizó el distanciamiento político regional y abrió un frente de debate interno dentro del oficialismo libertario respecto a la postura diplomática frente al Gobierno entrante en Brasilia.