El cadáver de la maestra de 52 años fue localizado en la denominada zona cero de la estancia El Curupí tras permanecer 21 días desaparecida. La Justicia dictó prisión preventiva para el capataz como presunto femicida y apresó a cuatro peones y allegados.
Tras una intensa búsqueda que se extendió durante 21 días, fue hallado sin vida el cuerpo de Nancy Godoy, la docente rural de 52 años que permanecía desaparecida desde el pasado 7 de octubre en el departamento correntino de Esquina. El cadáver fue localizado por los equipos de rastrillaje en la denominada “zona cero”, a unos 15 kilómetros del establecimiento escolar donde prestaba servicios, un sector de tupida vegetación y esteros al que las comisiones policiales y judiciales debieron acceder mediante apoyo de helicópteros debido a la intransitabilidad de los caminos rurales.
La maestra se desempeñaba como directora y docente suplente en la Escuela Rural N° 626, emplazada en el interior de la estancia “El Curupí”, un predio de difícil acceso donde residía de lunes a viernes para dictar clases. El último contacto registrado con sus familiares directos se produjo la noche de aquel 7 de octubre a través de un mensaje de mensajería instantánea, tras lo cual se perdió todo rastro digital y físico, motivando una denuncia formal por averiguación de paradero que con el correr de los días derivó en una causa por femicidio.
A partir del avance de los peritajes e inconsistencias testimoniales, el fiscal de la causa, Javier Mosquera, dictó la prisión preventiva para cinco personas vinculadas a las tareas cotidianas del campo. El principal acusado en el expediente es Ireneo Antonio Zarza, capataz y encargado general del establecimiento ganadero, quien fue formalmente imputado como presunto autor material del femicidio tras allanarse el puesto donde pernoctaba a escasa distancia de las instalaciones educativas.
La resolución judicial alcanzó además a Felipe Sandoval y Nahuel Rojas, peones del establecimiento, y a Rosa Leguizamón, baqueana y pareja de Rojas que habitualmente realizaba los traslados a caballo de la docente hacia el puesto de acceso, todos ellos imputados bajo la figura penal de encubrimiento agravado. Por su parte, la nómina de detenidos se completa con Ernesto Ezequiel Bordón, un allegado al entorno de los trabajadores rurales que quedó privado de su libertad acusado de incurrir en falso testimonio para desviar el curso de la investigación.
Con la confirmación del hallazgo del cuerpo, peritos del Instituto Médico Forense y de la Policía de Corrientes iniciaron las labores de levantamiento de rastros y preservación de la escena para determinar la mecánica y data fehaciente de la muerte. Las tareas periciales se sumarán al cotejo de diversas prendas de vestir y elementos secuestrados en allanamientos previos en las viviendas de los puesteros, con el propósito de consolidar el cuadro probatorio y elevar la causa a juicio oral.