El senador del Partido Liberal rechazó los resultados oficiales que consagraron a Lula da Silva y adelantó que solicitará la nulidad de los comicios ante la Justicia electoral, tras cuestionar la extensión de la votación dispuesta por el Supremo.
Tras confirmarse la histórica victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje presidencial de Brasil, el candidato opositor por el Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro, anunció que no reconocerá el resultado oficial y que su equipo jurídico solicitará la anulación formal de las elecciones ante el Tribunal Superior Electoral (TSE). En un discurso pronunciado desde la sede de campaña en Brasilia, el dirigente e hijo del expresidente Jair Bolsonaro calificó el desarrollo de la jornada como una barbaridad inaceptable y acusó a los magistrados del máximo tribunal de alterar las reglas de juego durante el proceso de votación.
El reclamo del referente liberal apuntó de lleno contra la resolución adoptada por el Supremo Tribunal Federal (STF), que dispuso extender por dos horas el horario de votación pasadas las 17:00. Según denunció el candidato derrotado, la orden judicial se emitió cuando diversas mesas ya habían cerrado formalmente los comicios, impreso los boletines de urna y transmitido los dispositivos electrónicos a las juntas regionales, generando un escenario de disparidad operativa que —según su postura— impidió garantizar la equidad del sufragio en todo el territorio nacional.
De acuerdo con registros de la prensa brasileña, al momento de notificarse la prórroga judicial, la plataforma electrónica del TSE ya computaba el 0,25% de los votos a nivel nacional, con avances parciales del 1% en el estado de Amazonas, 0,53% en Rondônia y 0,01% en Rio Grande do Sul. Esta circunstancia provocó confusión entre las autoridades electorales locales, ya que mientras en algunos distritos se habilitó nuevamente el ingreso de electores, en otros las urnas ya habían completado el cómputo definitivo.
Frente a esta situación, Bolsonaro sostuvo que le resultará imposible determinar con exactitud cuántos sufragios podría haber sumado en aquellas jurisdicciones donde los centros no reabrieron sus puertas. Asimismo, la bancada opositora cuestionó que un magistrado con antecedentes como letrado del actual mandatario interviniera en la firma de la resolución, considerando inadmisible modificar los plazos normativos con el comicio formalmente concluido.
A pesar de las objeciones planteadas por el espacio bolsonarista, los cómputos oficiales con el 99,81% de las mesas escrutadas ratificaron la reelección de Lula da Silva con el 51,78% de los sufragios frente al 48,22% obtenido por su adversario. La definición consagró una ventaja superior a los cuatro millones de votos en favor del líder del Partido de los Trabajadores (PT), quien a sus 81 años aseguró un inédito cuarto mandato no consecutivo al frente del Palacio de Planalto.
La victoria del mandatario quebró además una tendencia electoral vigente desde la restauración democrática de 1989, al convertirse en el primer postulante en dar vuelta un resultado adverso de primera vuelta —donde Bolsonaro había liderado con el 47% frente al 45,1% del oficialismo—. El triunfo habilita al líder progresista a asumir formalmente sus funciones el próximo 5 de enero en Brasilia, mientras el tablero político regional aguarda la formalización del recurso legal con el que la oposición buscará impugnar los comicios ante los estrados judiciales.