El presidente Javier Milei ratificó la vía pacífica pero advirtió que intensificará la presión diplomática sobre el Reino Unido. Además, respaldó las sanciones a petroleras y alertó que las compañías que exploren en las islas no operarán en Vaca Muerta.
El presidente Javier Milei redobló la postura oficial respecto del reclamo soberano sobre las Islas Malvinas, al advertir que la diplomacia nacional profundizará el desgaste internacional contra el Reino Unido hasta forzar una instancia formal de negociación territorial.
En declaraciones concedidas a El Observador de España, el jefe de Estado argumentó que las autoridades británicas se encuentran "presionadas, inquietas e incómodas" ante la reciente ofensiva bilateral en organismos globales como la ONU. En esa línea, remarcó que los derechos argentinos sobre el archipiélago se sustentan en razones geográficas, históricas y jurídicas, desestimando de plano cualquier intento de resolución por la vía armada: "No creemos en las soluciones violentas, pero estamos convencidos de que tenemos todos los elementos a nuestro favor", aseveró.
Como eje de presión económica, el mandatario defendió la aplicación del régimen de sanciones administrativas y judiciales contra compañías hidrocarburíferas y ejecutivos que participen en proyectos extractivos no autorizados por la Argentina en aguas circundantes a las islas.
En este sentido, el titular del Ejecutivo planteó una disyuntiva de mercado para las firmas internacionales, apalancándose en el atractivo geológico de Vaca Muerta frente a los altos costos y la litigiosidad que supone operar en la Cuenca Malvinas Norte:
"Si te metés en Malvinas no vas a poder estar en Vaca Muerta, y eso hace que los que tienen que estar como proveedores o como desarrolladores no lo van a hacer porque no les conviene", enfatizó Milei, asegurando que el peso energético de los recursos continentales otorga una herramienta de negociación inédita para desincentivar las inversiones británicas en el Atlántico Sur.