Testimonios de exdirectivos incorporados a una demanda en EE.UU. revelan que la plataforma conocía la presencia de menores en transmisiones en vivo que recibían pagos por desnudarse y los bucles algorítmicos con contenido de autolesiones y suicidio.
Una serie de documentos judiciales desclasificados en el marco del litigio federal que afronta TikTok en Estados Unidos expuso que la cúpula directiva de la plataforma desoyó sistemáticamente las advertencias de sus propios equipos técnicos sobre explotación sexual infantil, vulnerabilidades críticas en la verificación etaria y la propagación algorítmica de material vinculado al suicidio y las autolesiones. Las declaraciones testimoniales, reveladas por la cadena NPR, corresponden a exresponsables de confianza de la firma tecnológica como Eric Han, jefe de seguridad corporativa entre 2019 y 2023, y Reagen Maher, quien lideró investigaciones internas hasta 2024.
Pese a que la compañía implementó a partir de 2021 configuraciones privadas automáticas y bloqueos de mensajes directos y transmisiones en vivo para cuentas de usuarios de entre 13 y 15 años, los adolescentes lograron saltear estos controles utilizando registros cruzados mediante Google o Facebook, falseando la fecha de nacimiento o desvinculando la supervisión familiar. Esta brecha operativa derivó en que, únicamente durante el mes de enero de 2022, se detectara a menores en más de 112.000 emisiones en vivo (TikTok Live), facilitando el contacto directo con acosadores y redes de explotación infantil.
De acuerdo con las constancias incorporadas a la causa, usuarios adultos recurrieron a la entrega de “regalos virtuales” —mecanismo de propinas y microtransacciones propio de la red social— para incentivar a adolescentes a desnudarse frente a cámara en tiempo real. Esta mecánica no solo promovió la generación de material de abuso infantil, sino que además colocó a la corporación bajo la sospecha de lucro indirecto al percibir un porcentaje de comisión por cada una de esas monedas electrónicas procesadas en la plataforma.
La problemática era de conocimiento explícito en los mandos ejecutivos antes de que cobrara estado público a través de investigaciones periodísticas. En intercambios de mensajería interna incorporados al expediente, Maher reconoció abiertamente que los altos mandos estaban al tanto del fenómeno y manifestó su expectativa de que las filtraciones de prensa forzaran a la dirección a acelerar las soluciones que permanecían postergadas.
Las revelaciones judiciales también detallan deficiencias estructurales en los sistemas de recomendación que encerraban a los menores en bucles de contenidos sobre trastornos alimenticios, ideación suicida y depresión:
Efecto contagio admitido: informes reservados redactados por Han en 2020 advertían sobre un “verdadero efecto de contagio respecto a comportamientos suicidas” debido a la repetición sistemática de publicaciones afines en el muro de inicio.
Riesgo inherente: borradores sobre políticas de protección de la compañía calificaban a las redes sociales como entornos intrínsecamente peligrosos para las infancias, catalogando la seguridad juvenil como una urgencia ignorada por la línea de negocios.
Presión en los tribunales: la causa contra TikTok forma parte de un frente legal más amplio en la justicia estadounidense contra Google y Snap por diseños adictivos, mientras que Meta resolvió pagar 18.000 millones de dólares en agosto para cerrar litigios similares y aplicar barreras por defecto.