Un hombre de 59 años con antecedentes por intento de homicidio y monitoreo electrónico recorrió varios pisos hiriendo a transeúntes hasta ser detenido.
La policía de Corea del Sur detuvo este martes a un hombre de 59 años acusado de apuñalar a ocho personas en el interior de un concurrido centro comercial de la ciudad de Incheon, al oeste de Seúl. El ataque desató escenas de pánico generalizado en el establecimiento y dejó a una joven de 20 años en riesgo vital tras sufrir heridas de gravedad que requirieron una intervención quirúrgica inmediata en un hospital cercano.
Según los testimonios recabados por las fuerzas de seguridad y reportes de la agencia Yonhap, el agresor irrumpió en las instalaciones con cuchillos amarrados a ambas manos y avanzó a lo largo de varios pisos atacando de manera indiscriminada a quienes encontraba en su camino. En total hirió a seis mujeres y dos hombres. La embestida cesó únicamente cuando un grupo de transeúntes y clientes logró abalanzarse sobre él, reducirlo en el suelo y retenerlo hasta la llegada de las patrullas policiales.
A medida que avanzaron las pericias sobre la identidad del sospechoso, el Ministerio de Justicia de Corea del Sur reveló datos que encendieron un fuerte debate público sobre los mecanismos de vigilancia. El atacante había purgado previamente una condena de cuatro años de prisión por tentativa de homicidio y, desde su excarcelación en 2019, portaba una tobillera electrónica de seguimiento por GPS en tiempo real destinada a reincidentes de alto riesgo, además de encontrarse bajo tratamiento por problemas de salud mental y dependencia al alcohol.
El hecho de que el hombre pudiera consumar el raid delictivo armado sin que saltaran alertas tempranas obligó a la cartera judicial a ordenar una auditoría exhaustiva sobre el sistema de monitoreo satelital para determinar por qué no se detectaron irregularidades de conducta antes de la agresión.
El episodio reavivó el temor social en el área metropolitana de Seúl, donde la comunidad permanece sensibilizada por la ola de ataques con arma blanca desatada en 2023, que dejó múltiples muertos y derivó en patrullajes armados preventivos en nudos de transporte y centros de compras.
La tensión se había reactivado en mayo último en la ciudad de Gwangju, cuando un joven asesinó a puñaladas a una chica de 17 años e hirió a otra antes de recibir una condena a prisión perpetua. Las autoridades de Incheon mantienen abierta la instrucción para esclarecer las circunstancias exactas y la motivación detrás del sangriento episodio.