La firma francesa de servicios en la nube anunció la instalación de su primer centro de supercómputo fuera de Francia. Estará equipado con chips AMD Instinct MI355X para competir con la arquitectura Blackwell de Nvidia y aprovechará la matriz energética baja en carbono de Suecia.
La proveedora francesa de servicios en la nube Scaleway anunció la construcción de un supercomputador de Inteligencia Artificial en Suecia, marcando su primer gran despliegue de infraestructura fuera del territorio francés. La máquina será el primer superordenador comercial basado en procesadores de AMD en Europa y estará disponible para empresas, desarrolladores y startups de todo el continente, según confirmó la compañía durante su conferencia anual sobre IA en París.
El sistema estará impulsado por aceleradores AMD Instinct MI355X, la principal apuesta del fabricante para disputar el liderazgo global de cómputo frente a la línea Blackwell de Nvidia. Mientras que los chips de AMD ya participan en proyectos de investigación científica europeos como el supercomputador LUMI en Finlandia y en catálogos de proveedores estadounidenses como Oracle y Vultr, esta iniciativa representa el primer desarrollo a escala comercial bajo gestión íntegra de un operador europeo.
Uno de los diferenciales centrales del proyecto radica en la capa de software. Frente a la hegemonía de CUDA —el entorno propietario de Nvidia que ata los desarrollos a su propio hardware—, la propuesta de AMD se apoya en ROCm, una plataforma de código abierto compatible con las herramientas y bibliotecas de programación más extendidas del mercado de IA.
“Scaleway está ampliando las opciones de infraestructura de IA para los clientes europeos mediante las GPU AMD Instinct y nuestro ecosistema abierto ROCm”, destacó Stephanie Dismore, vicepresidenta sénior de AMD para Europa, Medio Oriente y África (EMEA).
La elección de Suecia responde a dos factores estratégicos: la solidez de su sector tecnológico y el acceso a una matriz eléctrica con baja huella de carbono. Scaleway había desembarcado formalmente en ese mercado en mayo tras sellar un acuerdo con la operadora de telecomunicaciones Tele2, cuyo responsable comercial, Stefan Trampus, remarcó que el supercomputador “envía una señal clara sobre el atractivo de Suecia para albergar infraestructura crítica de IA”.
El ensamblado y mantenimiento de la supercomputadora estará a cargo del fabricante Bull (miembro del consorcio AION), en articulación con un consorcio de socios tecnológicos globales:
Servidores: provistos por la compañía Giga Computing.
Redes y conectividad: provisión a cargo de Hewlett Packard Enterprise (HPE).
Almacenamiento: infraestructura de alta velocidad de VAST Data.
Refrigeración: sistemas de refrigeración líquida suministrados por la firma Motul.
Desde Bull remarcaron que el contrato consolida el posicionamiento estratégico del bloque continental y representa un avance clave para fortalecer la soberanía y capacidad computacional de Europa en la carrera global por la inteligencia artificial.