El presidente Volodímir Zelenski denunció el impacto de misiles rusos contra infraestructura eléctrica en Járkov minutos después del anuncio de Washington.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, acusó formalmente a Rusia de violar la tregua energética anunciada sorpresivamente por su par estadounidense, Donald Trump, luego de que una serie de bombardeos impactara contra una central termoeléctrica en la ciudad de Járkov. El mandatario ucraniano instó a la Casa Blanca a garantizar que Moscú respete los términos del cese al fuego y reclamó detalles concretos de los compromisos negociados entre Washington y el Kremlin.
La controversia se desató luego de que Trump tomara por sorpresa a Kiev y a sus aliados europeos al anunciar durante el fin de semana un acuerdo entre ambas naciones para frenar los ataques contra objetivos energéticos, además de sellar un pacto para adquirir diésel de origen ruso. El líder republicano, presionado por los elevados precios de los combustibles en la antesala de las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos, responsabilizó a las incursiones ucranianas contra refinerías rusas por el aumento de precios y lanzó una severa advertencia a Kiev exigiendo cesar esos ataques.
Pese a las declaraciones emanadas desde Washington, la ofensiva militar rusa persistió sobre el terreno. Autoridades ucranianas reportaron la muerte de al menos seis personas durante el domingo en distintas localidades, mientras que un ataque con misiles contra la Planta Termoeléctrica N° 5 de Járkov dejó instalaciones en llamas y al menos 12 heridos durante la mañana del lunes, según precisó el alcalde local, Ihor Terekhov.
“Hubo violaciones rusas de la tregua energética anunciada por el presidente Trump. Estamos esperando los detalles de las condiciones acordadas y el paso específico que Estados Unidos está dispuesto a tomar”, expresó Zelenski mediante videoconferencia en una cumbre en Varsovia. El mandatario remarcó que Ucrania no realizó ofensivas sobre refinerías rusas durante la última noche, pero advirtió que para mantener esa postura el Kremlin debe frenar de manera inmediata los bombardeos sobre las redes de servicios públicos e infraestructura crítica ucraniana.
El vínculo entre Washington y Kiev atraviesa uno de sus momentos más tensos. Según trascendió de fuentes diplomáticas, la administración Trump amenazó con interrumpir el intercambio de inteligencia y trabar las compras de armamento bajo el mecanismo prioritario PURL (a través del cual los países europeos adquieren suministros para Kiev) si Ucrania no detiene sus ataques a refinerías petroleras.
En paralelo a sus reclamos para frenar las acciones ucranianas sobre la industria del crudo, Trump instó públicamente a que los ucranianos reemplacen a Zelenski mediante nuevos comicios presidenciales, suspendidos desde el estallido de la invasión en 2022. Al respecto, Zelenski afirmó que estaría dispuesto a convocar elecciones si Vladimir Putin acepta un alto el fuego generalizado de 60 días, remarcando que corresponde exclusivamente al pueblo ucraniano elegir a sus autoridades y descartando ser el causante de la suba global de hidrocarburos, fenómeno que atribuyó al conflicto en Medio Oriente.
Desde el bloque europeo manifestaron abiertas dudas sobre el cumplimiento ruso del acuerdo. El presidente francés, Emmanuel Macron, señaló que no se observó ningún indicio de que Moscú respete el cese al fuego en las últimas 48 horas, mientras que la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, abogó por un freno a las hostilidades que impida la pérdida de vidas humanas.
Durante un encuentro de ministros de Relaciones Exteriores en Luxemburgo, la Unión Europea aprobó un nuevo paquete de casi 1.600 sanciones dirigidas contra el complejo militar-industrial de Rusia, concentrando más de la mitad de las designaciones en las cadenas de suministros utilizadas para la producción de misiles balísticos.