Relevamientos privados estiman que el IPC de octubre rondará el 2%, tras ocho semanas consecutivas de alzas en alimentos. El Banco Central prevé presiones transitorias por tarifas, combustibles y carne hacia el cierre del año.
La dinámica de precios durante octubre se encamina a consolidar una inflación en torno al 2% mensual, según los últimos relevamientos difundidos por consultoras privadas. El índice general mantiene una velocidad similar a la registrada en septiembre, cuando el indicador oficial marcó un 1,9% y acumuló un 23,6% en el año, traccionado por la persistencia de incrementos en alimentos y bebidas, el arrastre de los combustibles y ajustes en servicios regulados.
De acuerdo con el monitoreo semanal de la consultora LCG, el rubro de alimentos y bebidas experimentó una variación del 0,2% semanal, acumulando ocho semanas consecutivas con saldo positivo, aunque reflejó una desaceleración en el promedio móvil de cuatro semanas al descender al 2,7%. El avance punta a punta en góndolas llegó al 1,6% en el mes, traccionado por alzas del 2,4% en panificados y 0,9% en bebidas, compensadas parcialmente por retracciones coyunturales en carnes y verduras.
Por su parte, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) destacó en su último Informe de Política Monetaria (IPOM) que la inflación promedio mensual bajó a 1,9% en el tercer trimestre, mientras que la medición subyacente perforó el 2%. No obstante, la autoridad monetaria identificó elementos que generarán tensiones transitorias sobre el costo de vida antes de fin de año: “Durante el cuarto trimestre, la estacionalidad desfavorable del precio de la carne vacuna y la aceleración de ciertos ítems regulados podrían generar presiones transitoriamente alcistas sobre la inflación”, advirtió la entidad.
A este panorama se suma el impacto pleno de los incrementos en los combustibles aplicados a fines de septiembre, el recorte de subsidios por Zona Fría en las boletas de gas natural y la volatilidad en las cotizaciones internacionales del crudo. Pese a estos factores, el BCRA ratificó que la firmeza del ancla fiscal y el control monetario permitirán preservar la trayectoria descendente hacia los meses venideros.
Desde el sector privado descartan una desaceleración brusca en el corto plazo. El economista de la firma Equilibra, Gonzalo Carrera, detalló que las mayores presiones de la muestra provinieron de verduras, indumentaria, transporte público y medicamentos, con un traslado moderado de las naftas sobre el promedio general.
En tanto, las proyecciones compiladas en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) sitúan la pauta inflacionaria en 1,7% para octubre, 1,6% en noviembre y 1,8% hacia diciembre. De confirmarse estas estimaciones, el acumulado anual de 2026 cerraría en registros cercanos al 30%, en un contexto donde el sostenimiento del costo de la canasta básica continúa marcando el pulso del poder adquisitivo.